Reconocer un quiste epidérmico
un « bulto » bajo la piel, firme o blando, móvil, de crecimiento lento;
a menudo un pequeño orificio central visible (poro), por el que puede evacuarse un contenido blanquecino;
posibles episodios de inflamación: el quiste se enrojece, duele, aumenta de volumen y a veces se infecta.
El diagnóstico es clínico en la mayoría de los casos; toda lesión atípica justifica una valoración dermatológica, y la pieza extirpada se analiza sistemáticamente.
¿Por qué extirparlo?
Un quiste epidérmico no desaparece espontáneamente. La exéresis se plantea cuando el quiste:
aumenta de volumen o se vuelve antiestético;
provoca molestias mecánicas (roce de la ropa, afeitado, apoyo);
se inflama o se infecta de forma repetida;
o cuando una duda diagnóstica justifica su análisis.
El punto clave de la intervención es la extirpación completa de la cápsula: es ella la que secreta el contenido del quiste, y es su ablación íntegra la que previene la recidiva.
La intervención
Anestesia local, en régimen ambulatorio, en la gran mayoría de los casos.
Incisión corta, orientada siguiendo los pliegues de la piel, centrada sobre el quiste.
Disección y extirpación del quiste en su totalidad, cápsula incluida.
Cierre con puntos de sutura; la pieza se envía al laboratorio para su análisis.
El gesto dura generalmente de 20 a 40 minutos según el tamaño y la localización.
Caso particular: el quiste inflamado o infectado
No se opera un quiste « en caliente »: la inflamación hace que la disección de la cápsula sea incompleta y aumenta el riesgo de recidiva y de cicatriz de mala calidad. En caso de infección, el tratamiento inmediato puede incluir cuidados locales, un tratamiento médico y, a veces, una incisión de drenaje; la exéresis completa se programa después, una vez resuelta la inflamación.
Postoperatorio y cicatrización
El postoperatorio es sencillo: apósito durante algunos días, puntos retirados o reabsorbibles según la zona, molestias mínimas. La cicatriz, corta, se atenúa progresivamente. En caso de cicatriz molesta, pueden plantearse más adelante una revisión o un tratamiento adaptado.
