Las diferentes técnicas
Existen varios abordajes para realizar un lipofilling facial. La elección depende de la zona que se debe tratar, del volumen deseado, de la calidad de la grasa disponible y de la estrategia definida durante la consulta con el cirujano.
Extracción de la grasa
- Liposucción suave: extracción con cánulas finas bajo anestesia local con sedación o anestesia general, según la importancia del gesto y la asociación de otros procedimientos.
- Zonas de extracción habituales: abdomen, flancos, cara interna de los muslos o rodillas.
- Objetivo: recuperar adipocitos y células estromales con un gesto atraumático para preservar la viabilidad de los injertos.
Tratamiento y purificación del tejido adiposo
- Centrifugación suave o decantación para separar las células grasas de los líquidos y las impurezas.
- Algunas técnicas añaden un filtrado o el uso de fraccionamientos (microfat, nanofat):
- Microfat: injertos de pequeñas cantidades para restaurar volúmenes (mejillas, sienes).
- Nanofat: preparaciones muy finas destinadas a mejorar la calidad de la piel (textura, trofismo) más que el volumen.
Reinyección / injerto
- Reinyección en múltiples microinjertos en distintos planos (subcutáneo, subaponeurótico) para favorecer el prendimiento, la vascularización y la supervivencia de los injertos.
- Técnica dispersa en capas finas para limitar la reabsorción y obtener un resultado natural.
- Posibilidad de asociar tratamientos complementarios (PRP) según la indicación y la discusión preoperatoria.
Consulta preoperatoria
La consulta con el cirujano es esencial y personalizada. Comprende los elementos siguientes:
- Entrevista: antecedentes médicos, tratamientos en curso, expectativas y motivaciones.
- Examen clínico: calidad cutánea, volúmenes que faltan, posibles zonas donantes, fotografías preoperatorias.
- Discusión de las opciones: técnica más adecuada (microfat, nanofat…), anestesia, hospitalización (ambulatoria o una noche según el caso).
- Prescripción de los exámenes eventuales: análisis de sangre, pruebas según el estado general.
- Entrega de un presupuesto por escrito y de un documento informativo.
- Plazo legal de reflexión: conforme a la legislación francesa, se aplica un plazo mínimo de 15 días antes de toda intervención de cirugía estética.
- Obtención del consentimiento informado y explicaciones sobre los riesgos y la posible evolución del resultado.
Desarrollo de la intervención
- Anestesia: local con sedación o anestesia general corta según la combinación de actos y la preferencia del paciente.
- Duración: variable, generalmente entre 1 y 3 horas según la extensión de la extracción y de las reinyecciones.
- Etapas principales: marcado y preparación de las zonas, extracción de la grasa mediante liposucción suave, purificación del tejido adiposo, reinyección en microinjertos, apósitos.
- Marco: intervención realizada en una estructura autorizada (quirófano) con trazabilidad de las extracciones y los dispositivos, y respeto de las reglas de asepsia y seguridad.
- Alta: a menudo ambulatoria (regreso el mismo día) o una noche de hospitalización según la amplitud del gesto.
Postoperatorio
- Edema y equimosis: frecuentes y generalmente regresivos en 1 a 3 semanas.
- Dolor: en general moderado, calmado con los analgésicos prescritos.
- Cuidados locales: apósitos simples, en ocasiones uso de una prenda de compresión sobre la zona donante.
- Resultado inicial: visible rápidamente, después evolutivo a medida que se reabsorbe el edema y se estabilizan los injertos.
- Reanudación de actividades: trabajo ligero a menudo posible en 3-7 días según las molestias; actividad deportiva intensa a menudo desaconsejada durante 3 a 6 semanas.
- Seguimiento: consultas postoperatorias programadas para verificar la cicatrización y el prendimiento de los injertos, y comentar eventuales gestos complementarios.
Resultados y límites
- Evolución: el resultado se instala progresivamente. Una parte de las células grasas puede reabsorberse en las semanas o meses siguientes; la estabilización se produce habitualmente al cabo de varios meses.
- Variabilidad: el volumen final y la permanencia de los injertos difieren según el estado de los tejidos, la edad, los hábitos de vida y la técnica utilizada.
- Retoques: una o varias sesiones complementarias pueden ser necesarias para optimizar el resultado según los casos.
- Durabilidad: la grasa injertada que sobrevive es en principio permanente, pero el rostro sigue evolucionando con el envejecimiento y las variaciones de peso.
Riesgos y complicaciones
Los riesgos se detallarán durante la consulta; los más frecuentes o importantes comprenden:
- Riesgos generales: sangrado, infección, reacción alérgica a los productos anestésicos.
- Complicaciones específicas: asimetría, irregularidades de superficie, reabsorción parcial o desigual de los injertos, necrosis local (rara), formación de quistes oleosos.
- Complicaciones raras pero graves: embolia grasa (muy rara en la práctica facial, pero que debe conocerse), que requiere una atención especializada.
- Estas complicaciones son en conjunto poco frecuentes; se explicarán y comentarán durante la consulta.
Alternativas y opciones no quirúrgicas
- Inyecciones de ácido hialurónico: relleno temporal para volúmenes moderados y retoques localizados; duración limitada (de algunos meses a 1-2 años según el producto).
- Inyecciones de productos bioestimulantes (hidroxiapatita, ácido poli-L-láctico): estimulan el colágeno para devolver estructura, sin volumen graso.
- Tratamientos de medicina estética: peelings, láser, microneedling, PRP para mejorar la calidad de la piel.
- Hilos tensores o lifting quirúrgico: alternativas para el retensado cutáneo cuando la flacidez es predominante.
- Cada opción tiene indicaciones y límites; la elección se realiza tras el examen y la discusión de los objetivos deseados con el cirujano.
