Las diferentes técnicas
Extracción (liposucción)
La extracción se realiza mediante una liposucción suave de las zonas donde la grasa está disponible (abdomen, flancos, cara interna de los muslos). Se utilizan cánulas finas para minimizar el traumatismo de las células grasas.
Tratamiento y preparación de la grasa
Tras la extracción, la grasa se procesa para eliminar la sangre, el aceite y los fluidos. Los métodos habituales incluyen la decantación, la filtración o la centrifugación suave. La elección del método busca conservar el máximo de adipocitos y de células madre adiposas para favorecer la perennidad del injerto.
Reinyección (lipomodelado)
La grasa se reinyecta en microinjertos, en capas finas distribuidas con precisión para favorecer la supervivencia de los injertos y obtener un acabado natural. La técnica varía según la zona (rostro, manos, mamas, glúteos, cicatrices) y el objetivo (relleno, remodelado, regeneración tisular).
Particularidades, ventajas y límites
- Ventajas: utilización de tejido autólogo (propio del paciente), acabado potencialmente muy natural, efecto combinado de relleno y de mejora de la calidad cutánea.
- Límites: parte de reabsorción de los injertos (variable según las zonas y la calidad del injerto), en ocasiones necesidad de un complemento o de un retoque. Algunas zonas (por ejemplo, los glúteos) presentan riesgos específicos que deben evaluarse.
Consulta preoperatoria
Durante la consulta con el Pr Ignacio Garrido, cirujano plástico en París, el desarrollo comprende:
- Entrevista médica (antecedentes, tratamientos, expectativas, tabaquismo).
- Examen clínico (zonas donantes y receptoras, calidad cutánea, estudio fotográfico).
- Explicación de las diferentes opciones técnicas adaptadas al caso.
- Presentación de las modalidades anestésicas posibles, del desarrollo de la operación y del postoperatorio habitual.
- Entrega de un presupuesto escrito que indica la naturaleza y el coste previsible de los actos.
- Plazo de reflexión: conforme a la normativa francesa, se respeta un plazo legal de reflexión de 15 días antes de toda cirugía estética.
Desarrollo de la intervención
- Anestesia: local profunda con sedación o anestesia general según la magnitud del gesto y las zonas tratadas.
- Duración: variable, generalmente entre 1 y 3 horas según la extensión de la extracción y la zona de reinyección.
- Hospitalización: la mayoría de las veces ambulatoria (regreso a casa el mismo día). Algunos casos pueden requerir una noche de ingreso según la magnitud del gesto o el estado general.
- Etapas principales: extracción de la grasa mediante liposucción suave, procesado de la grasa, reinyección metódica en microinjertos. Cada etapa queda registrada en la historia clínica para garantizar la trazabilidad y la seguridad.
- Seguridad: respeto de las normas de asepsia, utilización de material estéril y aplicación de las buenas prácticas para limitar los riesgos.
Postoperatorio
- Dolores y molestias: dolores moderados tratados con analgésicos, posible sensación de agujetas en las zonas de extracción.
- Edema y equimosis: frecuentes, se atenúan en unos días o unas semanas.
- Apósitos y compresión: apósito local en las zonas de reinyección; uso eventual de una prenda de compresión en la zona de extracción durante algunas semanas.
- Cuidados: higiene local, vigilancia de los signos de infección, consultas de control programadas.
- Reincorporación a las actividades: vuelta al trabajo en general en 3 a 10 días según la magnitud del gesto; actividad deportiva ligera posible tras 3 a 4 semanas y actividad más intensa tras la validación médica (generalmente 6 semanas).
- Seguimiento: controles periódicos para evaluar la integración de los injertos y la cicatrización, y programar, si es necesario, un retoque.
Resultados y límites
- Evolución: el resultado inicial puede estar magnificado por el edema; el aspecto definitivo se estabiliza en unos meses (3 a 6 meses). Una parte de la grasa injertada puede reabsorberse; la proporción es variable e imprevisible.
- Variabilidad individual: la calidad de la piel, el estado general, el tabaquismo y la técnica influyen en la supervivencia de los injertos.
- Durabilidad: algunos volúmenes pueden ser duraderos, otros requieren un retoque para alcanzar el objetivo deseado. Se recomienda un seguimiento en el tiempo para evaluar la evolución.
Riesgos y complicaciones
- Riesgos generales: hematoma, infección, dolor prolongado, flebitis, reacciones anestésicas (tratados en un entorno adecuado).
- Complicaciones específicas: reabsorción parcial de los injertos, nódulos o pequeñas zonas de necrosis grasa (liponecrosis), quistes oleosos, calcificaciones palpables, asimetrías.
- Riesgos poco frecuentes pero graves: embolia grasa (acontecimiento raro pero grave), especialmente vigilada en determinados tipos de reinyecciones profundas y en la región glútea. Por ello, la técnica y la indicación se evalúan escrupulosamente.
- Estos riesgos siguen siendo poco frecuentes pero se explicarán con más detalle durante la consulta.
Alternativas y opciones no quirúrgicas
- Rellenos reabsorbibles (ácido hialurónico): pueden ser una alternativa para el relleno facial y ofrecen una solución no quirúrgica, pero con una duración limitada.
- Implantes (mamas, glúteos): alternativa al injerto graso para aumentar el volumen, con ventajas e inconvenientes propios (materiales, cicatrices, riesgos específicos).
- Técnicas complementarias: PRP (plasma rico en plaquetas) asociado a la grasa para potenciar la regeneración, o tratamientos con láser/radiofrecuencia para mejorar la calidad cutánea.
- Límites: cada alternativa presenta beneficios y límites; la elección dependerá del objetivo, de la anatomía y de los deseos del paciente.
