Una cirugía de postoperatorio sencillo, pero visible
La blefaroplastia — cirugía estética de los párpados — corrige el exceso de piel de los párpados superiores y las bolsas de los párpados inferiores. Es una intervención corta, realizada la mayoría de las veces de forma ambulatoria, con anestesia local eventualmente acompañada de sedación.
El postoperatorio rara vez es doloroso. En cambio, se ve: la pregunta « ¿cuándo estaré presentable? » es la que más preocupa a los pacientes, y merece una respuesta honesta.
Día a día: qué esperar
Día 0 — el día de la intervención
Vuelve usted a casa esa misma tarde. La sensación dominante es una tensión en los párpados, a veces con picores o un ligero lagrimeo. El dolor intenso es inhabitual: un analgésico simple suele bastar.
Días 1 a 4 — el pico del edema
La hinchazón y los hematomas (moratones) alcanzan su máximo hacia las 48–72 horas, y luego empiezan a remitir. Algunos gestos sencillos marcan una verdadera diferencia:
- Dormir con la cabeza elevada las primeras noches
- Aplicar compresas frescas (nunca hielo directamente sobre la piel)
- Evitar los esfuerzos, el calor (sauna, baño caliente) y la posición con la cabeza hacia abajo
Días 5 a 7 — retirada de los puntos
Los puntos se retiran entre el 5.º y el 7.º día, en consulta. Los hematomas viran al amarillo y se disimulan cada vez mejor.
Días 7 a 14 — la vuelta a la vida social
La mayoría de los pacientes retoman la vida social y profesional entre los 7 y los 10 días, eventualmente con un maquillaje de camuflaje (autorizado sobre las cicatrices una vez lograda la cicatrización, en la práctica hacia el 10.º día) y gafas tintadas.
Más adelante — el resultado que se asienta
La mirada parece descansada desde el final del primer mes, pero el edema residual — invisible para el entorno — tarda de 3 a 6 meses en desaparecer por completo. Las cicatrices, disimuladas en el pliegue del párpado o al ras de las pestañas, se atenúan progresivamente a lo largo de varios meses.
Trabajo, deporte, pantallas, lentillas: los plazos prácticos
- Trabajo: de 7 a 10 días para un puesto de oficina; antes en teletrabajo si el aspecto visual no es un impedimento
- Pantallas: posibles desde los primeros días, aceptando una fatiga ocular más rápida
- Lentillas: por lo general a las 2 o 3 semanas, según el criterio del cirujano
- Deporte: reanudación suave hacia las 2 o 3 semanas; deportes intensos o de contacto después de 1 mes
- Sol: protección sistemática (gafas, protector solar sobre las cicatrices) durante varios meses
Los signos que deben llevar a consultar
Las complicaciones son raras, pero algunos signos justifican una llamada sin esperar: dolor intenso y creciente de un solo lado, disminución de la visión, edema muy asimétrico, sangrado activo, fiebre. Su cirujano le entrega instrucciones por escrito y permanece localizable — es una de las grandes ventajas de operarse cerca de casa.
¿Se puede evitar la cirugía?
Cuando el exceso de piel es moderado o la demanda se refiere a ojeras hundidas más que a bolsas, pueden valorarse alternativas de medicina estética: inyecciones de ácido hialurónico para la ojera hundida, toxina botulínica para las patas de gallo. La consulta permite establecer la indicación correcta — quirúrgica o no.
¿Qué conviene recordar?
- Postoperatorio poco doloroso pero visible: edemas y moratones durante 1 a 2 semanas
- Puntos retirados hacia los días 5–7, vida social retomada hacia los días 7–10
- Resultado definitivo apreciable a los 3–6 meses
- Instrucciones sencillas: cabeza elevada, frescor, sin esfuerzos ni calor al principio
Para evaluar su mirada y obtener un plan de tratamiento personalizado, pida cita en consulta con el Pr Ignacio Garrido, cirujano plástico en París 16.

