Última actualización :
La flacidez cutánea corporal tiene varias causas posibles
- Envejecimiento natural: disminución progresiva del colágeno y de la elastina en la piel.
- Variaciones de peso importantes o rápidas: estiramiento y posterior pérdida de elasticidad cutánea.
- Embarazo: modificaciones cutáneas y musculares del abdomen y de los senos.
- Factores ligados al estilo de vida: exposición solar, tabaco, sedentarismo, alimentación.
- Predisposiciones genéticas y estructura de la piel.
Estos fenómenos son normales y evolutivos. El grado de flacidez varía según las zonas (abdomen, muslos, brazos, senos, glúteos) y según las características individuales.
Las soluciones posibles
Según la causa y el deseo de la paciente o del paciente, pueden plantearse varias opciones. Se distinguen dos grandes familias de tratamientos: la medicina estética y la cirugía estética.
Medicina estética
- Radiofrecuencia y ultrasonidos focalizados (para el cuerpo): técnicas no invasivas que estimulan la producción de colágeno y pueden mejorar la firmeza de la piel a lo largo de varias sesiones.
- Inyecciones de bioestimuladores (ácido poli-L-láctico, hidroxiapatita cálcica o productos asimilados): buscan reactivar la producción de colágeno para una mejora progresiva de la textura y de la tonicidad.
- Microneedling, mesoterapia, peelings corporales o tratamientos combinados: contribuyen a mejorar la calidad de la piel y su aspecto superficial, en ocasiones asociados a dispositivos energéticos según la zona.
Estas soluciones suelen proponerse en ciclos y pueden requerir sesiones de mantenimiento.
Cirugía estética
- Lifting abdominal (abdominoplastia): corrección del exceso cutáneo y, en ocasiones, de los músculos abdominales, indicada en flacideces moderadas o importantes del abdomen.
- Lifting de brazos (braquioplastia) o de muslos (cruroplastia): retirada del exceso cutáneo y reposicionamiento para mejorar el contorno.
- Lifting corporal (body lift): tratamiento global de las zonas afectadas, a menudo indicado tras una pérdida de peso importante.
- Liposucción: permite remodelar los volúmenes grasos; no siempre es suficiente por sí sola para corregir un exceso cutáneo.
La elección quirúrgica depende de la magnitud de la flacidez, del estado de salud general y de las expectativas del paciente.
El desarrollo del proceso asistencial
- Consulta inicial: evaluación clínica de la zona afectada, análisis de los antecedentes, comprensión de las expectativas y de las prioridades.
- Propuesta de un plan personalizado: explicación de las opciones posibles, de los beneficios esperados y de los límites de cada enfoque, evaluación de los riesgos y del calendario (series de sesiones, intervención quirúrgica).
- Seguridad y progresividad: elección del tratamiento más adecuado, eventualmente una combinación de técnicas, con información sobre las modalidades de anestesia, la convalecencia y el seguimiento.
El diálogo entre el paciente y el cirujano es central para definir una estrategia segura y realista.
Resultados esperados y seguimiento
- Objetivos realistas: mejora de la tonicidad, armonización de los volúmenes y aspecto natural del cuerpo. El objetivo es una mejora, no una transformación garantizada.
- Variabilidad de los resultados: el efecto depende de la edad, de la calidad de la piel, de la magnitud de la flacidez y del tipo de intervención elegida.
- Seguimiento y mantenimiento: algunos tratamientos requieren sesiones de mantenimiento (medicina estética) o un seguimiento postoperatorio adaptado (cirugía). Los hábitos de vida (actividad física, alimentación, protección solar, abandono del tabaco) contribuyen al mantenimiento de los resultados.

