¿Por qué extirpar un lunar?
Motivo médico: lesión considerada atípica por el dermatólogo (tamaño, bordes, color, evolución — la regla « ABCDE ») o lesión que cambia, sangra o pica. La exéresis permite el análisis completo al microscopio, único examen que establece el diagnóstico con certeza.
Molestia mecánica: lunar sometido al afeitado, al roce de un cuello, de un tirante o de un cinturón, que se lastima con frecuencia.
Demanda estética: lesión visible cuyo aspecto molesta, especialmente en el rostro.
El cribado en sí corresponde al dermatólogo: es él quien examina el conjunto de la piel y establece la indicación de exéresis para las lesiones que lo requieren.
La intervención
Anestesia local, en régimen ambulatorio, para un gesto de 15 a 30 minutos.
Exéresis con bisturí de la lesión entera, con un fino margen de piel sana, seguida del cierre con puntos adaptados a la zona.
Examen anatomopatológico sistemático: un nevus extirpado se analiza siempre. Por esta razón, la destrucción de una lesión pigmentada con láser, sin posibilidad de análisis, no es una práctica recomendada.
El resultado estético
El trazado de la incisión se planifica según las líneas de tensión de la piel y, en el rostro, según las unidades estéticas, para obtener la cicatriz más discreta posible. La exéresis de un lunar deja una cicatriz fina, generalmente más discreta que la lesión a la que sustituye, que se atenúa a lo largo de varios meses con una protección solar adecuada.
Postoperatorio
El postoperatorio es muy sencillo: apósito durante algunos días, puntos retirados entre el 5.º y el 10.º día según la zona (o reabsorbibles), actividades normales casi inmediatas. El resultado del análisis se le comunica a usted y a su dermatólogo.
